
La idea de enfrentarse a una entrevista de trabajo pone de los nervios a cualquiera y más si se trata de tu primera vez y no tienes ningún tipo de experiencia, por eso en este post trataremos de mostrarte algunos consejos sobre qué hacer y qué no hacer en una entrevista de trabajo que te servirán tanto si es tu primera incursión en el mundo laboral como si tan solo quieres ampliar tus conocimientos en la materia sobre como hacer una entrevista de trabajo.
Así que, si quieres conocerlos, solo tienes que continuar deslizando.
Estos son los tipos de entrevista más comunes y a los que probablemente tendrás que enfrentarte:
Al igual que una historia, la entrevista se estructura en tres partes:
A pesar de lo que muchos puedan pensar, es necesario llevar a cabo una preparación previa de la entrevista para saber que decir o responder en una entrevista de trabajo. De esta manera conseguirás reducir los nervios y la tensión que genera el simple hecho de enfrentarse a ella así como ganar práctica y fluidez a la hora de responder las posibles preguntas que puedan llegar a plantearte.
Así que aquí te dejamos unos cuantos pasos que puedes seguir a la hora de prepararla:
Reúne toda la información posible sobre la empresa, pregunta, busca y trata de obtener todos los datos que creas que pueden ayudarte como nombres de los posibles entrevistadores, datos sobre la empresa, sus objetivos, su cultura empresarial, RRSS, etc.
Obtén información sobre el área concreta donde desarrollarás tu trabajo.
Apréndete bien la información de tu currículum y ensaya aquellas posibles preguntas que vayas a tener que afrontar. Como ya hemos mencionado, cuanto más ensayes más reducirás tu ansiedad y mejor irás contestando a las preguntas, con mayor fluidez, calma y naturalidad. Este último punto es muy importante, de nada sirve que ensayes si finalmente sueltas las respuestas como un robot.
Respecto al atuendo, trata de investigar si la empresa tiene algún tipo de código de vestimenta y, si es así, trata de ir acorde a lo que exijan; de no ser así éste debe ser formal, pero sin ser excesivamente arreglado o hacer que te sientas disfrazado, recuerda que debes ser tú mismo y lo que se busca es transmitir profesionalidad, nada más. Igualmente, no debe ser muy llamativo, ni debes excederte con los accesorios, el maquillaje o el perfume. En la sencillez está la clave del éxito.
Al igual que nos preocupamos por seleccionar adecuadamente la ropa, el peinado o el maquillaje que vamos a lucir, también debemos hacerlo por el lenguaje corporal y porque éste realmente acompañe a aquello que deseamos mostrar. Debes mantener una postura erguida, dominar las expresiones de tu rostro, mantener el contacto visual con tus entrevistadores y controlar tanto cómo y cuánto gesticulas con las manos como aquellos movimientos involuntarios que puedan denotar nerviosismo como puede ser el movimiento de piernas o pies.
Son muchos los consejos que pueden ofrecerse para pasar con éxito una entrevista, pero recuerda que todo depende de ti. A diferencia de la fase anterior, aquí el objeto a evaluar no es un papel con información sobre ti, sino tú mismo, lo que digas y cómo actúes. Por eso debes tener muy claro qué es lo que puedes o no puedes hacer durante una entrevista de trabajo y cómo afrontar las posibles “trampas” a las que vas a enfrentarte.
Estos 10 consejos deberán convertirse en tus imprescindibles a la hora de enfrentarte a cualquier entrevista:
Estos son, resumidamente, los 10 errores más comunes que se suelen cometer a la hora de presentarse a una entrevista de trabajo y que nunca viene mal recordar y tener presente:
Otro clásico de las entrevistas, las preguntas trampa. Lo más importante a la hora de afrontar cualquier tipo de pregunta que pueda surgir a lo largo de la entrevista es pensarlas fríamente e intentar averiguar cuál es la intención con la que está formulada y en función de ello ofrecer la respuesta que creas más adecuada. Éstas son algunas de las preguntas “trampa” más comunes, pero recuerda lo más importante es que las respondas con la mayor tranquilidad y claridad posibles:
El principal objetivo de esta pregunta es obtener información sobre tu personalidad y ver si esta encaja con el perfil que están buscando. También gracias a ella pueden medir tu grado de seguridad y autoestima.
Es difícil dar con una respuesta correcta, sobre todo si aún no conoces qué es lo que están buscando, así que, ante la duda, opta por una respuesta convincente que no suene excesivamente complaciente.
De nuevo tratan de evaluar tu personalidad y desenvoltura. En esta ocasión debes medir aún más tu respuesta para que no suene ni excesivamente humilde y tímida ni demasiado soberbia. Trata de poner en valor tus cualidades sin menospreciar al resto.
Es la pregunta estrella cuando tratan de evaluar tu grado de sinceridad y cómo de activo eres en la búsqueda de empleo. No trates por lo tanto ni de hablar negativamente de otros puestos de trabajo, ni de mostrar excesiva disponibilidad y dependencia pues conseguirás el efecto contrario al que esperas. Muéstrate sincero y lo más neutro posible, una respuesta como “estoy contemplando varias opciones, pero todavía no he decidido cuál es la mejor para mi futuro profesional” sería lo más adecuado.
El fin de esta pregunta no es otro que evaluar si tus fortalezas o debilidades encajan con el puesto al que estás optando. Por lo tanto, las fortalezas que enumeres deberían ser prácticas y las debilidades tener un lado positivo, por ejemplo, una debilidad que con el tiempo hayas aprendido a controlar y mejorar.
Con esta medirán tu grado de interés real por trabajar en la empresa, asegurándose así que estarás comprometido con la oferta de trabajo en el caso de que lleguen a seleccionarte. Así que trata de mostrarte entusiasmado, comprometido y cuánto te has informado sobre la empresa y el puesto de trabajo.
Esta pregunta sirve tanto para evaluar tu forma de trabajar en equipo como tu compatibilidad con posibles jefes y compañeros de trabajo. Trata de minimizar al máximo los aspectos negativos y refuerza aquello que destacas en los demás, mostrándote siempre abierto a trabajar con multitud de personalidades, de esta manera no resultarás evasivo ni demasiado complaciente.
En el caso de que te despidieran en tu trabajo anterior, además de querer informarse de las circunstancias reales buscan conocer la actitud con vas a afrontar tu nuevo puesto de trabajo, en definitiva, cuál es tu actitud y cómo estás de motivado. Limítate a describir los motivos y dejar de lado cualquier tipo de sentimiento.
Con esta pregunta buscan evaluar la capacidad del candidato para recibir retroalimentación constructiva y utilizarla para mejorar.
Es una pregunta muy común. La empresa contratante desea saber si el candidato tiene metas a largo plazo que interfieran con el puesto actual. El entrevistador quiere conocer si eres una persona que va a quedarse y crecer en la empresa con los años, o que planeas un paso temporal. Prepárate bien esta pregunta.
Si eres de los nuestros y también te cuesta controlar tus nervios cuando te toca enfrentarte a una entrevista de trabajo, aquí te dejamos los tips a los que más acudimos para sobrellevarlo:
Estos han sido todos nuestros trucos para triunfar en una entrevista de trabajo. ¿Cuáles son los tuyos? Recuerda que siempre puedes dejarnos tus dudas o comentarios, estaremos encantados de responderte 🙂
Artículos destacados