La técnica Pomodoro es un conocido método de estudio y de gestión del tiempo.
¿Cuál es su objetivo? Esta técnica está diseñada para mejorar el nivel de concentración y productividad de quienes la utilizan, así como evitar el estrés y el cansancio mental. Esto es precisamente lo que la convierte en una de las herramientas de estudio más eficientes tanto a la hora de mejorar tus resultados como de aprovechar al máximo tu tiempo, ya que si con algo debes comprometerte a la hora de empezar a utilizarla es con eliminar de tus tiempos de estudio cualquier tipo de distracción.
Lo primero que debes hacer es establecer tu plan de estudio. Para ello debes dividir los temas que debas estudiar de manera que cuadren con la siguiente estructura de tiempos: dispondrás de 25 minutos de “estudio intenso” (¡libre de distracciones!), una vez pasados estos minutos deberás descansar durante 5 minutos. Cuando ya hayas realizado 4 pomodoros (que es así como se conoce a estos intervalos de estudio de 25 minutos), deberás prolongar el periodo de descanso, lo ideal es que descanses entre 15 y 30 minutos (lo que creas que necesitas para desconectar y preparar tu mente para la siguiente ronda).
Esta técnica ofrece múltiples ventajas entre las que destacan: